Canvas de Acuerdos
Un acuerdo que se cumple tiene seis partes: qué se hace, quién es el responsable (una sola persona), para cuándo (fecha y hora), en qué condiciones está bien hecho, qué respondió el otro y cómo se hace el seguimiento. Sin las seis, lo que hay es una expectativa con buena onda, no un acuerdo.
Por Nicolás Gabriel Gómez ·
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Abrir en pantalla completa ↗Cuándo usarla
- Vas a pedir algo que te importa y no querés que quede en el aire.
- Delegás una tarea y las entregas no llegan como esperabas.
- En tu equipo «se acordó» algo, pero nadie sabe bien qué.
Cómo se usa, paso por paso
- 1
Qué
La tarea o acción concreta que necesitás, no el tema en general.
- 2
Quién
La persona responsable. Una sola, no «el equipo».
- 3
Para cuándo
Fecha y hora exacta. Nunca «esta semana» ni «cuando puedas».
- 4
Condiciones
¿Cómo se ve un trabajo bien hecho? El estándar concreto.
- 5
Compromiso
¿Qué dijo la otra persona? Sí, no o una contraoferta, y qué quedó cerrado.
- 6
Seguimiento
¿Cómo y cuándo vas a chequear que se cumplió?
Un ejemplo completo: el reporte mensual
- Qué
- El reporte de ventas de octubre, con la comparación contra septiembre.
- Quién
- Laura.
- Para cuándo
- Martes 4 de noviembre, 12 h.
- Condiciones
- En la plantilla del área, con las cifras conciliadas con administración.
- Compromiso
- Laura dijo que el martes no llega con la conciliación; acordamos miércoles 12 h.
- Seguimiento
- El lunes 3 le pregunto si hay algo que la trabe.
Para llevarte
- Que se entienda no es lo mismo que quedar de acuerdo.
- Una expectativa vive en tu cabeza; un pedido existe cuando lo formulás en voz alta, con condiciones; un acuerdo, cuando el otro lo acepta o lo negocia.
- «Para cuándo» y «Condiciones» son los campos que más se saltean, y los que más incumplimientos evitan.
- Un «no» no rompe el acuerdo: es el punto donde empieza la negociación real.
Preguntas frecuentes
¿Qué hago si me dicen que no?
Identificá qué es negociable y qué no, y seguí desde ahí: «Entiendo, ¿a qué hora sí podés?», «¿Hay una parte que puedas adelantar?», «Eso no lo puedo mover: ¿qué necesitás para cumplirlo?».
¿Cómo chequeo que el otro entendió lo mismo?
Chequeá condiciones, no comprensión. En lugar de «¿se entendió?», preguntá: «¿En qué quedamos exactamente?», «¿Para cuándo lo tengo?», «¿Cómo sé que está bien hecho cuando lo vea?».
¿Y si el acuerdo no se cumple?
La queja no construye nada. El reclamo empieza por el hecho: «habíamos acordado X, no ocurrió, necesito Y para Z». Para prepararlo, usá el Guion de Conversación Difícil.
Una herramienta no es un entrenamiento. La práctica, sí.
Esta es una de las herramientas de Conversar para Liderar, el entrenamiento en vivo donde se usan con conversaciones reales, práctica guiada y devolución.
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